De tumores blandos a presentaciones óseas
Los sarcomas se manifiestan predominantemente como tumores blandos en músculos, grasa o nervios, aunque también pueden afectar estructuras óseas. En mi práctica en CDMX, evaluamos estas lesiones para distinguirlas de otras patologías como el cáncer de piel o nódulos sospechosos que podrían confundirse con un cáncer de tiroides en el cuello. A diferencia del cáncer de pulmón o el cáncer de mama, que suelen tener rutas de detección más estandarizadas, el sarcoma requiere una sospecha clínica aguda ante cualquier masa de crecimiento rápido en el cuerpo.
